Estructura del Cactus

La fisonomía de los cactus es bastante distintiva en relación a los arbustos y plantas de jardín, eso no cabe duda. Si bien es cierto que comparten las mismas partes que otras plantas, como raíces, flores, frutos, tallo, hojas… Los cactus son identificables y poseen 3 partes características que hay que diferenciar.

3 componentes de la estructura de un Cactus, areola, tallo y raíz. 

¿Qué son las Areolas?

Son la característica distintiva y única de los Cactus, por lo que funcionan como identificador de un vasto número de especies, así puede distinguirse de suculentas similares.

Las Areolas son los nodos de crecimiento de espinas y flores para los Cactus. Tienen formas variadas pero suelen ser redondeadas y llenas de cabellos o espinas, siendo el único lugar del que crecen. Las espinas son las partes más populares o características del cactus.

Estas se encuentran en el tallo y tienen una coloración entre blancuzca a marrón en tonos claros, logrando permanecer activas durante algunos años, en la mayoría de los casos, dejando un número de espinas fijo a la planta, a no ser que las pierda por circunstancias ambientales.

Aquí diferentes tipos de areolas según la especie de cactus.

El tallo o cuerpo

La razón por la que poseen el título de Suculentas es el tallo, de las 3 partes del cactus, es esta la que posee la capacidad de almacenar líquido. Se sabe que en algunas especies los valores de agua en el cuerpo pueden llegar hasta el 90% del peso la planta, como esto varía en función de la disponibilidad de humedad en el ambiente, la forma de los Cactus cambia. Pueden abultarse al punto que algunos rasgos o canales típicas casi desaparecen, como en el caso de la especie Cereus, o marcándose fuertemente al escasear el preciado líquido. De hecho, esta pérdida o ganancia puede ocurrir de forma localizada para no afectar a la planta completa. Se puede tener un Cactus con ramas más hidratadas que otras.

Por realizar la fotosíntesis, la coloración estándar de las Cactaceae es verde con diferentes tonalidades dependiendo del tipo, sin embargo; a diferencia de la vegetación ordinaria, nuestros queridos espinosos no realizan el procesamiento gaseoso de los óxidos de carbono del entorno durante el día, de hacerlo así, la posibilidad de perder agua se incrementa. Por este motivo se adaptaron de tal forma que la energía proveniente del sol se conserva como compuestos químicos especiales, que son usados posteriormente como baterías durante la noche cuando se termina el proceso fotosintético.

Otra sección importante en el tallo es la parte superior, llamada corona que es por donde se va extendiendo el Cactus, su zona de crecimiento.

Normalmente podemos encontrar a los Cactus con las siguientes formas:

Los Globosos, que son aquellos con forma de globo o semejantes a una esfera.

Partes del Cactus globoso
Copiapoa Cinerea

Los Cladodios, de tallo aplanado o con forma de gota aplanada.

Nopal
Nopal

Los Columnares, son los típicos mostrados en logos y televisión con forma de cilindro.

 

Carnegiea Gigantea
Carnegiea Gigantea
Echinopsis Pachanoi
Echinopsis Pachanoi

Por último, Las Raíces

Para lograr sobrevivir en sustratos y terrenos diversos, los Cactus han desarrollado raíces que les permiten sacar ventaja de su entorno y sobrevivir donde los más resistentes no podrían. Cada raíz corresponde a un tipo de necesidad particular de la especie. ¿Los Cactus son comunes en áreas áridas y desérticas de América? Si. ¿Crecen los Cactus solo bajo estas condiciones? La respuesta es NO, y esto es algo que se suele olvidar. Existen variedades que pertenecen a zonas de altura (frías y secas) e incluso, húmedas.

Aquí mencionamos los tipos de raíces más frecuentes a encontrar, clasificadas según su forma.

Axonomorfas: Parte de una raíz principal que crece hacia abajo, a la cual, le surgen ramificaciones que pueden extenderse en la misma dirección o hacia los lados.

Los Cactus con esta raíz tienen un sostén más fuerte del suelo y buscan nutrientes y agua a mayor profundidad que la mayoría.

Eriosyce
Eriosyce
Copiapoa Fiedleriana
Copiapoa Fiedleriana

Al cultivarlos, si se desea que alcancen un gran tamaño se recomiendan macetas profundas y anchas.

Fasciculada: Del Cactus parten diferentes raíces muy similares en grosor y de igual importancia Estas se extienden predominantemente en las capas superficiales del sustrato por lo que no penetran a gran profundidad.

Están adaptadas para absorber con velocidad el agua que recibe el suelo por lo que el cubrir mayor terreno les garantiza más hidratación.

Se desarrollan estupendamente en macetas anchas.

Napiforme: O forma de “nabo”, se distinguen por una raíz principal ancha que acumula líquidos y que se torna angosta hacia el final, de esta crecen raíces secundarias que no alcanzan el grosor de la principal.

Ideales en maceta profunda y resisten bastante bien con poco riego.

Tuberosa: Crecen hacia abajo, con ramificaciones y tienen un gran grosor, semejante a los tubérculos. Su capacidad de almacenamiento es considerable, además, les pueden crecer raíces secundarias delgadas y extensas.

Mammillaria albilanata
Mammillaria albilanata
Mammillaria
Mammillaria

También se recomienda maceta honda, aunque en las Napiformes y Tuberosas las raíces realmente no alcancen gran profundidad, este tipo de maceta permite mayor libertad al Cactus y esto facilita el crecimiento de las raíces.

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